El litio argentino sigue batiendo récords, aunque con matices. Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones sumaron US$ 1.467 millones, un salto del 190,5% interanual, según los datos difundidos esta semana.
Los números
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Exportaciones ene–ago 2026 | US$ 1.467 millones (+190,5%) |
| Producción de carbonato de litio (agosto) | 8.582,6 toneladas (+8,8% interanual, INDEC) |
| Producción 2025 | 120.000 t de LCE |
| Proyección 2035 | Hasta 573.300 t de LCE |
Rio Tinto ajusta a la baja
Rio Tinto informó que cerraría 2026 en el extremo inferior de su rango anual de producción de litio, de 61.000 a 64.000 toneladas de LCE, por demoras en Sal de Vida (Catamarca). Es una cifra menor a la de unas 75.000 toneladas que había circulado en la prensa a comienzos de mes, cuando contamos el avance de su proyecto Rincón. Los proyectos de largo plazo de la compañía en la Argentina siguen en pie.
El debate: ¿derrama el boom?
No todo es celebración. Un análisis de El Economista advierte que casi nada del boom queda en la cadena de valor local, y menciona un bloqueo de trabajadores y empresarios en Fiambalá (Catamarca) que reclaman más participación de proveedores regionales.
También hay matices sobre el potencial: según un representante de la china CNGR, la Argentina tiene unos 28 millones de toneladas de recursos, pero solo 4,4 millones de toneladas de reservas probadas.
Qué significa para la Argentina
El litio ya es un complejo exportador relevante, que se suma a la planta II de Sal de Oro de Posco y a los proyectos del RIGI. El desafío es doble: cumplir los plazos de producción prometidos y lograr que más proveedores, empleo y servicios queden en las provincias productoras.
Fuente: elaborado por la redacción de TodoEnergías a partir de información publicada por El Esquiú.
